Devociones Del Faro

PAZ EN LA TORMENTA

19 de agosto de 2026

Cuando me sienta abrumado por mis circunstancias, recuérdame que dedique tiempo a concentrarme en ti y a escucharte. Me encanta oírte decirme: «¡Ten ánimo! Soy yo. No tengas miedo».


Escucharte mientras me siento estresado requiere mucha disciplina y confianza. Mis pensamientos acelerados hacen que sea difícil oír tu suave susurro. Así que estoy agradecido por la ayuda de tu
Espíritu, quien calma mi mente cuando se lo pido.
Me regocijo de que tú, el Principe de Paz, estés conmigo en todo momento. No solo estás conmigo, sino que también estás presente en mis circunstancias. ¡Tú tienes el control de todo lo que me sucede!


Sé que nunca serás el autor de lo malo, pero puedes tomar las cosas malas y usarlas para el bien. Esto no siempre elimina mi sufrimiento, pero lo redime, infundiéndole significado. Así que siempre que me encuentre en una tormenta de dificultades, escucharé tu voz que me dice: «¡Ten ánimo! Soy yo». Y buscaré en la tormenta señales de tu presencia permanente. Tu Palabra me asegura que te buscaré y te encontraré cuando te busque con todo mi corazón.


En tu nombre que tranquiliza,
Amén

(de la Hna. Heidi Peralta)

Empatía

Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran. (ROMANOS 12:15)

“Señor, que tú me eligieras para compartir mi vida, con todos sus altibajos, es un tremendo milagro para mí. Saber que mi dolor es tu dolor y mi risa es tu risa me maravila. ¿Cómo puedo importante tanto, sabiendo que tan a menudo me doy demasiada importancia a mí misma?

Mi propia envidia me impide sentir la alegría de una amiga que acaba de conseguir algo que quiero yo. Mi miedo me distancia de unirme a ellos en su dolor. ¡Señor, jabre mi corazón a la bendición de la empatía!

Sí, me dolerá cuando a los demás les duela, pero esto nos unira más entre nosotros … a ti. Y también me elevaré cuando ellos se once, y tú estarás con nosotros ahí también.”

¿Tienes a alguien hoy con quien alegrarte o llorar?

Devocional «Sanidad para el alma» – 26 de abril de 2026

«Y el Señor tu Dios te bendecirá en todo lo que hagas». Deuteronomio 15:18.

Todo amo israelita tenía la obligación de conceder la libertad a su esclavo en el tiempo estipulado; y cuando el esclavo se marchaba de su servicio, el amo debía ayudarle a emprender su camino en la vida proveyéndole una porción generosa. Esto debía hacerlo de todo corazón y con alegría, ante lo cual el Señor prometía bendecir este acto de generosidad.
El espíritu de este precepto —y, de hecho, toda la ley de Cristo— nos impulsa a tratar bien a nuestros trabajadores. Debemos recordar cómo ha tratado el Señor con nosotros, y esto hace absolutamente imperativo que tratemos a los demás con bondad. Es propio que aquellos que son hijos de un Dios lleno de gracia sean generosos.

¿Cómo podríamos esperar que el gran Señor bendiga nuestro negocio si oprimimos a quienes nos sirven? ¡Qué bendición se presenta aquí para el espíritu generoso! Ser bendecidos en todo lo que hacemos es ser verdaderamente bendecidos.

El Señor nos enviará esta bendición en diversas partes: una parte como prosperidad, otra parte como contentamiento mental y otra parte más como el sentido de Su favor, la cual es la mayor bendición de todas. Él puede llevarnos a sentir que estamos bajo Su cuidado especial y que nos hallamos envueltos en Su amor especial. Esto transforma nuestra vida terrenal en un gozoso preludio de la vida venidera. La bendición de Dios es mucho más que una simple fortuna; enriquece y no añade tristeza alguna. ~ Hermana Heidi P.

14 de marzo de 2026

Cuando salgas… ¡alégrate!

A Zabulón dijo: alégrate, Zabulón cuando salieres.”
Deuteronomio 33: 18.

Las bendiciones de las tribus son nuestras; pues nosotros somos el verdadero Israel que adora a Dios en espíritu y no tiene confianza en la carne. Zabulón ha de regocijarse porque Jehová lo bendecirá “cuando saliere”; vemos también para nosotros, una promesa latente en esta bendición. Cuando salgamos buscaremos ocasiones de gozo.

Cuando salimos en un viaje, la providencia de Dios es nuestra escolta. Cuando salimos para emigrar, el Señor está con nosotros, tanto en tierra como en el mar. Cuando salimos como misioneros, Jesús nos dice: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” Salimos cada día a nuestro trabajo, y podemos hacerlo con alegría, pues Dios estará con nosotros desde la mañana hasta la noche.

Un miedo se introduce en nosotros cuando estamos comenzando algo, pues no sabemos qué podríamos encontrar; pero esta bendición puede servirnos muy bien como una palabra de buen aliento.

Cuando empaquemos para mudarnos, pongamos este versículo en el baúl de viaje; coloquémoslo en nuestros corazones, y guardémoslo allí; sí, pongámoslo en nuestra lengua para que nos haga cantar. Levemos el ancla con un cántico, y subámonos al carruaje con un salmo.
Hemos de pertenecer a la tribu que se alegra, y en cada uno de nuestros momentos, hemos de alabar al Señor con corazones alegres.

La promesas de Dios son para ti y para mi. Caminemos con la certeza y la confianza que las bendiciones de Dios, que son buenas, perfectas y acorde a cada uno de nosotros, nos seguirán donde quiera que vallamos.
Como vemos esta es una promesa que se repite varias veces en las escrituras; tanto en el viejo testamento como en el nuevo.
Solo debemos caminar en obediencia y fidelidad a Dios, y esas bendiciones nos seguirán allí donde quiera que estemos o vallamos.
Salmo 23 es claro en esta afirmación. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Caminemos hoy con esta promesa divina y confiemos en la misericordia de Jehovah. ~ Hermana Heidi P.

13 De Abril De 2025

Has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. (APOCALIPSIS 2:3-5)

Todo lo que necesitamos eres tú, Señor. ¿Qué nos puede ofrecer el mundo que no sea perecedero? ¿Qué nos puede dar que soporte el fuego purificador de Dios?
Cuando pasamos por pruebas, todo lo demás acaba por desaparecer. Nuestra salvación no nos puede ser quitada.

El amor de Dios hacia nosotros no puede ser saciado.
¿Te acuerdas de los primeros días en los que anduviste con Jesús? ¿De cómo se abrieron tus ojos al entendimiento y tu corazón se rompió ante tanto amor? ¿De cómo alzaste las manos y doblaste las rodillas en arrepentimiento?

Dios quiere eso. Echa de menos la desesperación que tenías por él, la concentración con la que leías su Palabra y el gozo que encontrabas en la oración. Su amor por ti no ha disminuido. ¿Puedes volver a encontrar tu primer amor? Dios, quiero que seas mi primer amor. Quiero recordar el amor que tuve por ti al principio y andar en él. Tú eres realmente todo lo que necesito. ~ Hermana Heidy P.

8 De Abril De 2025

NO ME ALEJARÉ

Todas las damas de honor se levantaron y prepararon sus lámparas. Entonces las cinco necias les pidieron a las otras: «Por favor, dennos un poco de aceite, porque nuestras lámparas se están apagando». Sin embargo, las sabias contestaron: «No tenemos suficiente para todas. Vayan a una tienda y compren un poco para ustedes». Pero durante el lapso en que se fueron a comprar aceite, llegó el novio. Entonces las que estaban listas entraron con él a la fiesta de bodas y se cerró la puerta con llave. MATEO 25:7-10 En los días previos al retorno de Jesús, muchos creyentes se alejarán. Los que no estén preparados para el dolor, el sufrimiento y el sacrificio de aquellos días abandonarán la verdad. Su fe, cuando pasen por las duras pruebas, fallará. Sus lámparas se apagarán. Es una advertencia para todos nosotros. Empieza a llenar tu lámpara con el aceite de la fe ahora mismo para que, cuando llegue la hora en la que Jesús vuelva, tú no te alejes. Solo por fe podremos conseguir superar aquella noche; la fe es el aceite que mantiene encendida la lámpara. Nuestra perseverancia depende de lo preparados que estemos. ¿Has ido guardando suficiente aceite para aquella larga noche? ¿O tendrás que alejarte, desprevenida, antes de que vuelva el novio? Por fe, y solo por fe, ¡no te alejarás! Dios, elijo llenar mi lámpara (iy muchas vasijas más!) con el aceite de la fe para que, aunque la noche sea larga, mi aceite no se acabe. No quiero alejarme de ti cuando los tiempos sean difíciles. ~ Hermana Heidy P.

3 De Abril De 2025

La fidelidad de Dios Acerquémonos, pues, a Dios con corazón sincero y con la plena seguridad que da la fe, interiormente purificados de una conciencia culpable y exteriormente lavados con agua pura. Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa. HEBREOS 10:22-23 Dios es bueno y conoce todas tus necesidades. Él es fiel y anhela mostrarte más de su gloria y su belleza. Prepara tu corazón para decir sí a su llamada. Confía en su fidelidad. Persigue su gozo. Tu amor le complace porque él se deleita en ti. Él entona canciones, notas y estribillos sobre ti por aquí y por allá mientras tú estás sobre esta tierra, esperándole. Un día terminará esta canción y, cuando la oigas por completo, irás corriendo a sus brazos. Pero, hasta que llegue ese día, confía en su fidelidad. Mantén firme la esperanza que profesas porque tienes la plena seguridad que da la fe; tu corazón ha sido lavado y tú eres pura. Dios, has demostrado de muchas maneras tu fidelidad en mi vida. Gracias por tu sacrificio, que me ha lavado y me ha dado esperanza. ~ Hermana Heidy P.

26 De Marzo De 2025

Rinde tu corazón Oh, hijo mío, dame tu corazón; que tus ojos se deleiten en seguir mis caminos. PROVERBIOS 23:26 (NTV) En las noticias vemos a un ejército que ha perdido la guerra y que, después, se ha rendido a su enemigo. El fugitivo finalmente se ha entregado a la policía tras una larga persecución. Quizá te sea más cercana la experiencia de alguien que se ha rendido ante la adicción. Así que, ante todos estos ejemplos, ¿tenemos que sentirnos bien al rendirnos ante Dios? Ponernos en una situación vulnerable puede inspirarnos temor. ¿Acaso «rendirse» no significa ser derrotado, doblegarse? Pues sí; significaría esto si Dios fuera nuestro enemigo. Pero como él está con nosotros y no contra nosotros, rendirse significa una cosa completamente distinta. Significa «libertad». Rendirse también significa abandonarnos a Dios y dejar de resistirnos a él, aceptando sus planes y su voluntad perfecta para nuestras vidas. En cuanto le entregamos nuestros corazones, ya no tenemos que seguir luchando. Padre, ayúdame a recordar que tus planes son perfectos y que tu voluntad para mí es la paz. Rindo a ti mi corazón por completo y dejo de luchar para seguir adelante. Y te confío mi corazón porque eres bueno. ~ Hermana Heidy P.

13 De Marzo De 2025

DEVOCIONAL MATUTINO
“Honrar a Dios”
“Yo honraré a los que me honran.” 1 Samuel 2: 30.

¿Hago de la honra de Dios el gran objetivo de mi vida y la regla de mi conducta?
Si es así, Él me honrará.
Puede ser que por un tiempo no reciba ninguna honra del hombre, pero Dios mismo pondrá honor en mí de la manera más eficaz.
Estar dispuesto a ser avergonzado por motivos de conciencia se encontrará al final que es el camino más seguro para la honra.
Elí no había honrado al Señor al no gobernar bien su casa, y sus hijos no habían honrado al Señor con un comportamiento digno de su sagrado oficio, y, por tanto, el Señor no los honró a ellos, sino que retiró el sacerdocio de su familia, e hizo que el joven Samuel fuera el gobernante de la tierra en lugar de cualquier persona del linaje de ellos.
Si quiero ver a mi familia ennoblecida, he de honrar al Señor en todas las cosas. Dios podría permitir que el malvado alcance honras mundanas; pero la dignidad que Él mismo otorga, incluso la gloria, el honor, y la inmortalidad, es reservada para aquellos que mediante santa obediencia procuran honrarlo a Él.
¿Qué puedo hacer en este día para honrar al Señor?
Voy a promover Su gloria a través de un testimonio verbal, y por medio de mi obediencia práctica. También voy a honrarlo con mis bienes, y ofreciéndole un servicio especial.
He de sentarme y pensar cómo puedo honrarlo, puesto que Él me honrará. ~ Hermana Heidy P.

16 De Febrero De 2025

“Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre.” Génesis 13: 14, 15. Una bendición especial para una ocasión memorable. Abram había resuelto una disputa familiar. Había dicho: “No haya ahora altercado entre nosotros dos,… porque somos hermanos”; y por esto él recibió la bendición que pertenece a los pacificadores. El Señor y dador de paz se deleita en manifestar Su gracia a quienes buscan la paz y la siguen. Si deseamos una comunión más íntima con Dios, hemos de mantenernos muy cerca de las vías de paz. Abram se había portado muy generosamente con su pariente, dándole lo que eligiera de la tierra. Si nos negamos a nosotros mismos por causa de la paz, el Señor nos compensará con creces. El patriarca puede reclamar todo aquello que pueda ver, y nosotros podemos hacer lo mismo por la fe. Abram tuvo que esperar la posesión real, pero el Señor le legó la tierra a él y a su posteridad. Bendiciones ilimitadas nos pertenecen por el don del pacto. Todas las cosas son nuestras. Cuando complacemos al Señor, nos pide que miremos a todos lados, y que veamos todo como nuestro, sea lo presente, sea lo porvenir, todo es nuestro, y nosotros de Cristo, y Cristo de Dios. – Hermana Heidi P.

9 De Febrero De 2025

“Siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41: 10. El temor de caer es saludable. Ser osado no es un signo de sabiduría. Nos llegan tiempos cuando sentimos que debemos desplomarnos a menos que tengamos un muy especial sustento. Aquí lo tenemos. La diestra de Dios es un grandioso apoyo. Observen que no sólo dice Su mano, aunque mantenga el cielo y la tierra en sus lugares, sino Su diestra: Su poder unido a la habilidad, Su poder donde es más diestro. Pero esto no es todo; está escrito: “Siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” Esa mano que Él utiliza para mantener Su santidad, y para ejecutar Sus reales sentencias, es la que será extendida para sostener a los que confían en Él. Estar temerosos es nuestro peligro, pero estar gozosos es nuestra seguridad. Los diablos no pueden derribar al hombre a quien Dios sostiene. Nuestros pies pueden ser débiles, pero todopoderosa es la diestra de Dios. El camino puede ser áspero, pero la Omnipotencia es nuestro sustento. Podemos seguir adelante valerosamente. No caeremos. Apoyémonos continuamos en el apoyo de todas las cosas. Dios no retirará Su fortaleza, pues Su justicia está también allí: Él será fiel a Su promesa, y fiel a Su Hijo, y, por tanto, fiel a nosotros. ¡Cuán felices deberíamos estar! ¿No lo estamos? – Hermana Heidy P.

9 De Febrero De 2025

Qué grande es la bondad que has reservado para los que te temen. La derramas en abundancia sobre los que acuden a ti en busca de protección, y los bendices ante la mirada del mundo. SALMO 31:19 (NTV) ¿Alguna vez has mirado a alguien y has advertido que la bendición de Dios está en su vida de una forma remarcable? Quizá ha recibido un claro milagro o ha tenido un éxito inexplicable en sus proyectos. O a lo mejor cuenta con un gozo inconcebible que fluye contagiosamente. Independientemente de lo que sea, sabes sin lugar a duda que la mano de Dios está sobre esta persona. Muchas veces acudimos a Dios en busca de protección, buscando salvación y seguridad, y él nos da estas cosas, pero no se detiene ahí. Además, nos concede su benevolencia, su bondad y su amor. Y en cuanto empezamos a recibir las bondades de un Dios tan grande, el mundo lo nota. Gracias, Dios, por concederme tu bondad con tanta abundancia. Vengo a ti agradecida por lo que tu Hijo hizo por mí. Vengo a ti para recibir vida eterna y protección ante la muerte. Pero tú me has dado mucho más. Me has dado tu bondad. Me has dado tus bendiciones. Haz que el mundo entero lo vea y te glorifique por ello. – Hermana Heidy P.

7 De Febrero De 2025

“Y sabrán los egipcios que yo soy Jehová.” Éxodo 7;5 Es difícil enseñar al mundo impío. Egipto no conoce a Jehová y por eso se atreve a entronizar sus ídolos, e incluso se aventura a preguntar: “¿Quién es Jehová?” Sin embargo, el Señor tiene el propósito de quebrantar a los corazones altivos, ya sea que quieran o no. Cuando Sus juicios truenen sobre sus cabezas, oscurezcan sus cielos, destruyan sus cosechas, y maten a sus hijos, comenzarán a discernir algo del poder de Jehová. Todavía habrán de ocurrir cosas en la tierra que pondrán a los escépticos de rodillas. No desmayemos a causa de sus blasfemias, pues el Señor puede cuidar de Su propio nombre, y lo hará de una manera muy eficaz. La salvación de Su propio pueblo fue otro medio poderoso de hacer que Egipto supiera que el Dios de Israel era Jehová, el Dios vivo y verdadero. Ningún israelita murió por causa de alguna de las plagas. Nadie de la simiente elegida murió ahogado en el Mar Rojo. De igual manera, la salvación de los elegidos, y la segura glorificación de todos los verdaderos creyentes, hará que los más obstinados enemigos de Dios reconozcan que Jehová es el Dios. ¡Oh, que Su poder de convencimiento salga por Su Santo Espíritu en la predicación del Evangelio, hasta que todas las naciones se inclinen delante del nombre de Jesús, y lo llamen Señor! ¡Dios te bendiga hoy! – Hermana Heidy P.